Cuál es la duración mínima de un contrato de alquiler comercial
Tras el DNU 70/2023 no hay un mínimo rígido: si no pactás plazo, el CCyC supone 3 años para otro destino.
El local no se administra con las mismas frases hechas que la vivienda. Tras el DNU 70/2023 no hay un mínimo rígido de plazo comercial: las partes pactan. Si no pactan, el Código Civil y Comercial supone tres años para destinos que no son vivienda. Este artículo no es un dictamen sobre tu rubro ni sobre el tope máximo. Es la regla de oficina: el plazo se escribe, se carga en la ficha y se recuerda. Un “como siempre, tres años” dicho de memoria es la forma de firmar un año y administrar otro.
Libertad de pactar y el número supletorio
Hoy el menú habitual de un local es lo que las partes acuerdan: uno, dos, tres, cinco años, con o sin opciones. El de tres años no desapareció: quedó como supuesto si el contrato no dice plazo para otro destino. Esa diferencia (pactado vs. supletorio) es la que hay que explicar en la reserva. El candidato que viene de la ley vieja de vivienda no entiende el tablero comercial.
El recorte de vivienda está en duración mínima de vivienda. No copies y pegues ese artículo en un local. Destino, plazo e índice son otra negociación. Un local “con destino vivienda” mal etiquetado es un problema de calificación, no de software. El letrado del caso mira el destino real.
- Plazo escrito: es el que se administra.
- Sin plazo, en otro destino: el CCyC supone 3 años (supletorio).
- Uno o dos años: habituales hoy si ambas partes firman.
- Tope máximo largo: existe en el Código; confirmalo con el letrado.
Destino comercial: etiquetalo, no lo des por obvio
“Local” no es una palabra mágica. Oficinas, depósitos, gastronomía, consultorios: cada uno tiene habilitaciones y, a veces, plazos de inversión que el locatario quiere recuperar. Un plazo corto con una obra grande de gastronomía se discute. Eso no lo resuelve Rentaloop: se discute en la reserva y se escribe. La administración después cobra el plazo que quedó.
Si el mismo inmueble podría ser vivienda, el destino pactado importa para índices, preavisos y hábitos de la oficina. No dejes “destino: el que el inquilino quiera”. El PH y el certificado de uso también mandan. Un consultorio en un edificio que lo prohíbe no se arregla con un plazo lindo.
Opciones de renovación que no se administran solas
Una opción a favor del locatario (“puede prorrogar dos años”) es un vencimiento con una decisión. Anotá la fecha tope para ejercerla. Un recordatorio interno sirve. Un “ya veremos” el último mes es cómo se pierde la opción o se la discute. Este texto no califica si tu opción es válida: te pide una fecha en la ficha.
Si la opción cambia el canon (“renueva a valor de mercado”), definí quién tasó y cuándo. “Valor de mercado” sin método es un juicio. Mejor un índice o una fórmula. Lo que no se puede sistematizar no se va a calcular bien el día que haga falta el número.
Índice, moneda y el local que factura en otra cosa
El comercial pacta ICL, IPC, UVA, porcentaje fijo, dólares, o un mixto. La libertad es más ancha que en la cabeza de mucha gente que todavía cita la ley de vivienda derogada. Más ancha no significa más clara. Una doble indexación confusa no la administra nadie. Una fórmula, sí.
Rentaloop calcula ICL, IPC y UVA si el índice de la ficha es uno de esos. Un “aumento a convenir” o un “dólar blue promedio del mes” sin fuente no se sistematiza. El recorte está en aumentos de vivienda y en ICL, IPC o UVA. El comercial usa las mismas herramientas si el índice es el mismo.
Preaviso, llaves y el local que no “se va” en un día
Un local con vidriera, habilitación y stock no se entrega como un monoambiente. El preaviso de egreso y el estado de restitución se escriben. Cartelería, extracciones, rejas: inventario comercial. Sin eso, el egreso es una obra. El plazo mínimo (o el pactado) no reemplaza esas reglas de salida.
Si hay sublocación de un local (un corner, un stand), es otro contrato o un anexo. No lo administres como “un amigo que atiende los sábados”. El destino comercial atrae más subalquileres informales que la vivienda. El recorte de Airbnb no aplica uno a uno; la idea de destino pactado, sí.
En la ficha: destino, plazo, opción, índice
Cargá las fechas reales y el destino (comercial). El recordatorio de vencimiento sirve igual que en vivienda. Rentaloop no adivina si es local o casa: lo dice el campo que confirmaste. El ingest puede equivocar el destino si el PDF es ambiguo. Revisá el borrador.
No hay un módulo de habilitaciones municipales. Si la habilitación es condición, es una nota y un PDF. El sistema no habla con el municipio ni administra el consorcio del edificio donde está el local. Cobra, ajusta, liquida, emite recibo. El plazo es un dato, no un dictamen.
- Plazo de inicio y fin, escritos, no “tres años de costumbre”.
- Destino comercial explícito, y si hay opción, fecha para ejercerla.
- Índice o fórmula que se pueda calcular.
- Inventario comercial al ingreso: vidriera, rejas, cartelería.
Para seguir leyendo
Estos artículos cierran el tema y evitan que el lector se vaya a un resultado genérico: