¿Puedo pedirle al inquilino que se vaya si vendo la propiedad?
Vender no apaga el contrato. El comprador suele entrar en la locación. No prometas desocupación mágica.
“Lo vendo y lo entrego vacío” cuando hay inquilino es una frase de aviso, no de contrato. Vender no apaga la locación. El comprador suele entrar en los zapatos del locador y el plazo sigue. Este artículo no es un dictamen sobre cada causal de desocupación ni sobre tu boleto. Es la regla de mostrador: no le prometas al vendedor una entrega mágica ni al comprador una llave que no existe. La administración continúa —cobros, ajustes, liquidación— hasta el egreso real, no hasta el cartel de “se vende”.
La locación viaja con el inmueble, salvo que se pacte otra cosa
En la práctica cotidiana, quien compra un inmueble alquilado compra también el contrato. El locatario no se muda porque cambió el apellido del dueño. Hay excepciones y pactos; las mira el letrado. Tu trabajo de oficina es no vender una desocupación que el instrumento no da. Un aviso “apto crédito, vacío” con inquilino adentro es publicidad peligrosa.
Si el contrato tenía una cláusula de venta con desocupación, leela entera: plazos, indemnización, preaviso. No la recuerdes de oídas. Muchas de esas cláusulas se escribieron bajo otro régimen. Este blog no te dice si hoy valen: te dice que no las improvises en un cartel ni en un mail al locatario el viernes a las siete.
- Default operativo: el comprador entra en la locación.
- Desocupación: solo con pacto, acuerdo o causal que el letrado confirme.
- El cartel de venta no es un preaviso fehaciente.
- La administración no se “pausa” porque haya visitas.
Mostrar el depto no es filmar un set
El vendedor quiere visitas. El locatario quiere paz. El contrato o la buena fe suelen pedir preaviso y horarios razonables. No armes un open house de domingo sin avisar. Cada visita mal hecha es un reclamo y, a veces, un locatario que deja de colaborar con la venta. Documentá los avisos si el mandato te lo pide.
Las fotos para el portal se pactan. No es un derecho automático del dueño a entrar con un fotógrafo. Tampoco es un derecho del locatario a prohibir cualquier imagen del edificio. El punto medio se habla antes de publicar. La inmobiliaria de venta y la de administración pueden ser la misma oficina: igual son dos mandatos. No los mezcles.
Egreso anticipado: se negocia, se escribe, se liquida
Si las partes quieren cortar, hay rescisión o un acuerdo de desocupación. Multas, depósito, expensas, inventario: todo en un papel. Un “nos vamos el mes que viene” por chat no cierra la ficha. El recorte de cerrar al egreso sigue valiendo aunque el motivo sea la venta.
El comprador que “necesita entrar en 30 días” no crea, solo, una causal. Puede ofrecer dinero, puede esperar, puede comprar con inquilino. Esas tres opciones se le explican al vendedor antes de publicar. El operador que promete la primera para ganar la tasación le genera un juicio a la oficina.
A quién se le rinde el día después de la escritura
Hasta la escritura, el locador es quien figura. Después, el comprador. El CBU cambia cuando hay instrumento, no cuando hay boleto inseguro o un mail. Rendirle al vendedor un mes que ya no le corresponde —o al revés— es el error caro de las ventas cruzadas. Pedí la escritura o la cesión antes de mover el dinero.
El locatario tiene que saber a quién le deposita. Un CBU nuevo sin aviso es mora fabricada. Mandale el dato por el canal que uses (mail, WhatsApp). Rentaloop no envía ese aviso: actualizás la ficha y emitís el recibo con los datos correctos. El historial de cobros viejos no se reescribe.
Índice y depósito no se “reinician” con la venta
El ICL no vuelve a cero porque cambió el dueño. El depósito no se le devuelve al locatario para que se lo pague otra vez al comprador, salvo que así se pacte en la operación de compraventa (y se documente). La administración continúa la serie. Un “empezamos de cero con el nuevo dueño” es una frase de living, no de ficha.
Si el comprador quiere otro índice, eso es un anexo con el locatario, no un efecto de la escritura. Sin firma del inquilino, el índice viejo sigue. Explicáselo al comprador el día de la reserva de compraventa, no el día del primer ajuste. Evitás un mandato imposible.
La ficha no se pausa: se transfiere el titular operativo
En Rentaloop el contrato sigue vigente hasta que lo cerrás. Cambiá el titular y el CBU cuando corresponda. No crees una ficha nueva “para el dueño nuevo”: perdés el historial de cobros y el ICL. El ingest no hace falta otra vez. El PDF sigue siendo el mismo, más la escritura o el anexo si existiera.
El asistente va a responder con el dueño confirmado. Si no actualizaste, va a nombrar al vendedor. Los recordatorios de vencimiento siguen. No hay un modo “en venta” que apague la mora. Si el locatario deja de pagar “porque se vende”, es mora. Se registra igual.
- No prometas vacío si el contrato no lo da.
- Visitas con preaviso; dos mandatos (venta y administración) no se mezclan.
- CBU nuevo solo con instrumento; aviso al locatario el mismo día.
- Una ficha, historial vivo; no dupliques el contrato por la venta.
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